• El Leño del AMOR A DIOS estará Encendido en el altar

Por: A. Lucia M.Cadavid
             
El Fuego se mantendrá encendido sobre el altar; no se apagará, sino que el sacerdote(tu y yo) quemará Leña(del amor a Dios) en él todas las mañanas. Levitico 6:12  
             
Porque fuerte como la muerte es el AMOR….Como llama Divina es el Fuego ardiente del AMOR. Cantares 8:6  La llama del amor a Dios es una condición esencial para mantener encendido el fuego en el altar.   Dios es amor. El amor es la esencia de Dios. Es por esta llama de amor sobrenatural  que todo creyente al recibir a Cristo en su corazón es hecho un altar, un templo, una morada del Espíritu Santo para Dios. Por esta llama del amor se recibe la salvación y la vida eterna, esto es, que al escuchar el mensaje de la verdad, el Evangelio que nos trajo la salvación por la Fe, fuimos marcados con el Sello que es el Espíritu Santo prometido.Efesios 1:13 Por este amor, es que la esposa de Cristo, tu y yo, pedimos al SEÑOR: ” Ponme como un Sello sobre tu corazón, Como un Sello sobre tu brazo.” Cantares 8:6   Así marcados como ovejas de Su rebaño, el enemigo huye al leer en ese Sello las palabras de Cristo, nuestro Salvador: “Yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de Mi mano. Juan 10:28  Este fuego del amor Divino ardiendo en nuestro interior por obra del Espíritu Santo, es el que las muchas aguas (del mundo y del pecado) no podrán apagar, ni los ríos extinguir.Cant.8:7 Es por este amor Divino  que los oleajes de las tentaciones y el pecado ni las fuertes tormentas de las tribulaciones podrán apagar.  Y por este amor si alguien lo quiere comprar con todas sus riquezas solo recibirá desprecio.Cant.8:7   No existe ninguna riqueza en el mundo que pueda comprar este amor, por ser Divino, Celestial, Sublime, porque ya tiene el invaluable Precio de la Sangre de Cristo, el Unigénito de Dios el Padre.  Es por este amor que somos salvos y librados de la muerte y condenación eterna. Porque tanto Amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que Todo el que Cree en EL no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16  Este llama Divina del amor es para siempre, es eterna:  El AMOR Nunca deja de ser. 1Cor.13:8  El amor humano se termina o se transforma, cambia según las circunstancias, pero el amor de Dios permanece y no cambia porque Su amor verdadero y eterno arderá sin cesar. El amor de Dios es el primer fruto del Espíritu Santo. Y el apóstol Pablo, destaca la preeminencia de este amor sobrenatural, y lo antepone al hablar en lenguas, a la fe que mueve montañas, a todos los dones, a los milagros, a la ciencia, al conocimiento, al don de profecía, al desprenderse de todos los bienes para dar a los pobres, incluso al dar la vida y ser quemado. Puedo hacer todo esto, pero sin este amor Divino, todo lo que se haga no tiene sentido, no es nada, son solo palabras y bullicio: Pero si No tengo amor de nada aprovecha, soy como un metal que resuena o un címbalo que hace ruido. 1Corintios 13:1 El amor de Dios no es egoísta, no busca lo suyo, no se alegra de la injusticia. El amor que viene de Dios nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia. 1Cor.13
             
.- LA BRASA DIVINA DEL PERDÓN POR AMOR: El amor de Dios es tan infinitamente grande que dio voluntariamente a Su único hijo, Cristo, para perdón de todos nuestros pecados, para vencer la muerte y darnos salvación y vida eterna. En esto se mostró EL AMOR DE DIOS para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por EL.1Juan 4:9 Esta BRASA DIVINA DEL PERDÓN concedido por amor y por gracia, fue la misma que ardió tan fuertemente en María, la pecadora, que la guío, alentó y ayudó a vencer todos sus temores y obstáculos, sin importar que no fue invitada, a riesgo de ser señalada, rechazada, menospreciada y humillada. Esta brasa ardiente del amor la impulso a dirigirse sin vacilar a casa de Simón, el fariseo, en busca de Su Amado Salvador. Estando allí delante de EL, se humilló, se postró, y con muchas lágrimas regó los pies de Su Rey, Su SEÑOR y Salvador, en arrepentimiento sincero. La respuesta de Jesús a esta adoración fue: “Tus pecados te son perdonados.” ¡Estas palabras son música a los oídos de pecador! Significan Salvación, liberación de la condenación eterna, son la seguridad del cielo, estas en verdad son palabras de vida eterna, podríamos decir que ellas resumen el Evangelio de Cristo. Esta brasa del perdón por amor, fue la misma que llevo a Pedro inspirado por el Espíritu a decir: SEÑOR, ¿a quien iremos? TU tienes palabras de vida eterna. Juan 6.68 Y al salmista a clamar: Porque Tu misericordia(tu amor) es mejor que la vida, mis labios Te alabarán. Así te bendeciré mientras viva, en tu Nombre alzare mis manos. Salmo 63:2  Este fuego ardiente del perdón por amor Divino cubrió Todos los pecados de María, también los tuyos y los míos, porque a quien Mucho se le Perdonó Mucho Amó. Lucas 7:36-50  Porque el Amor cubrirá multitud de pecados. 1Pedro 4:8 ¡Que maravilloso es sentirse perdonado! ¡Que gran gozo recibir este don inmerecido por la Gracia de Dios! ¡Las palabras no pueden expresar lo que se siente! Esta brasa del perdón por amor es la misma que inspiró a Jhon Bunyan a escribir “el Progreso del Peregrino”, y a Jhon Newton el himno inmortal “Maravillosa Gracia(Amazing Grace).”  Es la que hace amar al SEÑOR con todas nuestras fuerzas, con todo nuestro ser y sobre Todas las cosas de este mundo. Este es el amor que No puede ser comprado por ser Divino, Celestial, Sublime, y por el que si alguien ofrece Todas sus riquezas para adquirirlo solo recibirá desprecio. Cant.8:7 Es con esta brasa del perdón que se obtiene la Salvación  por gracia por medio de la Fe, que a su vez produce una gran Paz, por lo cual dijo Jesús a María: TU FE TE HA SALVADO, VE EN PAZ. Lucas 7:50  Y por lo que dice el profeta Isaías a quien permanece en el pecado y en condenación, por no haber recibido el toque de esta chispa, de esta llama Divina del perdón en Cristo: “NO HAY PAZ para el malvado.” Isaías 57:21
             
 
             
.- EL LEÑO DEL AMOR A DIOS PRODUCE VERDADERA ADORACIÓN: Esta llama Divina encendida en el altar interior, es el fuego ardiente del amor que  HACE VERDADEROS ADORADORES que le adoren en Espíritu y verdad. Juan 4.24 Esta brasa ardiente del amor Divino, es la que inspiró a María a postrarse y adorar al SEÑOR, a derramar lágrimas y a ungir los pies del SEÑOR con Perfume de mucho valor.  Esta llama ardiente de amor Divino es la que incita al sacerdote, a ti y a mi, a ministrar en el altar interior como verdaderos levitas, es la que nos impulsa a presentarnos delante del SEÑOR en ORACIÓN con ruegos, súplicas, y llanto de infinita gratitud por haber sido perdonados, liberados, restaurados, y de manera especial justificados y santificados y Salvados de la condenación eterna con Su Sangre Preciosa. Esta es la adoración en Espíritu y Verdad, es el perfume derramado de gran precio con el cual ungimos los pies del Maestro de maestros, nuestro Amado Salvador. Esta adoración es el Perfume de Incienso quemado sobre el altar cada mañana. Exodo 30:7  A esta adoración se refirió David cuando dijo :  Suba mi Oración delante de ti como el Incienso. Salmo 141:2 Y Juan dijo:  Tenían en el Cielo copas de oro llenas de Incienso (perfume), que son las Oraciones de los justos. Apoc.5:8. El  incienso necesita del fuego para producir humo que sube, esparce y aromatiza, así mismo, el Espíritu Santo es el Fuego que emite y emana en el altar, en el santuario interior del corazón, la fragancia de la gracia, del amor en Cristo y de Su Salvación, que llena toda la casa, que es el corazón, lugar donde el SEÑOR habita, y esta fragancia es esparcida para la salvación de otros: Porque fragante aroma de Cristo somos para Dios entre los que se Salvan y entre los que se pierden, para unos, olor de muerte para muerte, y para otros, olor de vida para vida. 2Corintios 2:16 Todo aquel que ha estado con el SEÑOR es perfumado con Su gracia para Salvación, así la samaritana a quien el SEÑOR dijo: Dios es espíritu y los que lo adoran deben Adorar en Espíritu y verdad.Juan 4:24   Conquistada por Su amor y Su gracia se encargo de difundir esta misma fragancia para salvación de muchos: Y de aquella ciudad, Muchos de los Samaritanos creyeron en EL por la palabra de la mujer que daba Testimonio. Juan 4:39   
             
 
La adoración en Espíritu y Verdad, ES EL PERFUME O INCIENSO PURO, sin mezcla y sin contaminación de mundo, porque muchos en la iglesia están ardiendo pero en las llamas de las pasiones, de los deseos insaciables sexuales y de amor al dinero, están en hiel de amargura y prisión de maldad. Hechos 8:23 La adoración en Espíritu y Verdad es aquella que tiene un altar interior consagrado solo al SEÑOR. El verdadero adorador en Espíritu es aquel que se presenta ante el SEÑOR limpio de manos, puro de corazón; que no ha elevado su alma a cosas vanas. Salmo 24:4. En otras palabras: Crucificados juntamente con Cristo, despojados del Yo, andando en el Espíritu y no en las obras de la carne. Gal.5:20-21 Libres de todo impedimento con Cristo. Este es el incienso puro para el santuario ordenado por el SEÑOR para ser preparado por Bezalel: Hizo asimismo el aceite Santo de la unción, y El Incienso Puro de especias aromáticas, obra de perfumista. Exodo 37:29 Y es el mismo que ordenó el SEÑOR a Aarón, no ofrecer sobre el altar perfume o adoración extraña: Aarón(Sacerdote) quemará incienso perfumado sobre él altar… No ofrecerá sobre él Incienso extraño.  Exodo 30:7-9 A esta misma adoración se refirió el Apóstol Pablo cuando dijo que presentemos nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable al SEÑOR, que es el verdadero culto que debemos ofrecer. Rom.12:1  “Si el alma se ocupa de lo que ha visto y oído fuera de la presencia del SEÑOR; si divaga y se pasea por el mundo; si como el pueblo hebreo en el desierto extraña la esclavitud de Egipto y las ventajas materiales que allí encontraba. Dios No derramará sus dulces perfumes más que en una alma desprendida de Todo, y principalmente de sí misma, en una alma pura y muerta para todo lo del mundo.” Anónimo Es esta adoración pura, profunda, sincera,verdadera en Espíritu, es este incienso sin mezclas el que sube ante la Presencia del SEÑOR, como aroma agradable, suave, delicioso. Y el Esposo, CRISTO, al recibir esta  adoración tan singular este incienso, este perfume tan exquisito y delicado, exclama a Su amada esposa(a la iglesia, Tu y yo): ¡La Fragancia de tus Perfumes(de tu consagración, de tu santidad, de tu oración y adoración) es Superior a Todas las especies aromáticas! Cantares 4:10 Es con este incienso avivado por el fuego y el soplo del Espíritu Santo, que el amor del SEÑOR arderá en el altar se mantendrá encendido continuamente; no se apagará. Levitico 6:12-13
             
No pidas a Dios otra cosa que a Dios; amarle gratuitamente y desearle solo a EL…Que se de EL mismo y eso te baste. El que poco ama, Poco ORA, y el que mucho Ama, Mucho ORA.”Agustín de Hipona
 
             
.-  ¿COMO ENCENDER LA LLAMA DEL AMOR A DIOS? El encendedor mas eficaz, y que no falla para prender el leño del amor a Dios en el altar, se  adquiere por la meditación frecuente en hacer memoria de los beneficios recibidos: Bendice, alma mía, al SEÑOR, y NO olvides Ninguno de Sus beneficios. Salmo 103:2  Bendice alma mía al SEÑOR, rinde a EL alabanza, adoración, honra, por cada detalle de Su portentosa creación.  ¿Quién como Tú entre los dioses, oh SEÑOR? ¿Qué dios hay en los cielos o en la tierra que pueda hacer obras y hechos tan poderosos como los Tuyos? Deut.3:24 ¡Cuán innumerables son tus obras, SEÑOR! Hiciste todas ellas con sabiduría; ¡La tierra está llena de Tus beneficios! ¡Cuan asombrosas son tus obras! Te alabare,  Porque tú, oh SEÑOR, me has alegrado con tus obras, cantaré con gozo ante las obras de tus manos. Salmo 104:24, Salmo 66:3,Salmo 92:4 Alma mía, bendice al SEÑOR por el milagro de la vida. Bendice alma mía al SEÑOR, y no olvides que en cada respirar EL está presente, recuerda que sin el soplo de Su aliento no tendrías vida. El Espíritu de Dios me ha hecho, y el aliento del Todopoderoso me da vida. Job 33:4 Bendice al SEÑOR, alma mía porque EL sacia de bien tu boca, te provee el sustento,el pan de cada día. SEÑOR, Haces brotar las plantas para el servicio del hombre y producir alimento con el fruto de la tierra. Sal. 104:12
             
Bendice alma al SEÑOR, EL perdona Todas mis maldades y nunca mas se acordará de tus transgresiones Heb.10:17. Alma mía, bendice al SEÑOR, y no olvides que rescato del hoyo tu vida, te saco del pozo de la desesperación y del lodo cenagoso del pecado, y enderezo tus pasos.  Alma mía bendice al SEÑOR, No te olvides que eras fea, deforme, sucia, impura, por el pecado, pero el SEÑOR, tu Salvador, te rescato con el precio de Su Bendita Sangre derramada en la Cruz. Te purifico, te limpio, te embelleció con vestiduras de Salvación, con manto de Justicia te envolvió, como a novia te atavió, con Sus joyas (celestiales) te adornó. Isaías 61:10  Vístete de poder, oh alma mía. Vístete de tus ropajes hermosos, porque el incircunciso y el inmundo(los espíritus impuros) No volverán a entrar en ti. Isaías 52:1  ¡Oh Alma mía bendice al SEÑOR, El está en medio de ti como poderoso Salvador! Eras ciega y ahora ves. Ha venido Su Luz(Cristo) y la gloria del SEÑOR ha nacido sobre ti! Alma mía, ama al SEÑOR tu Salvador, con toda tu mente, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas, por esta Salvación tan grande que te ha dado por gracia, sin merecerla, la cual recibiste por Su infinito amor y bondad. ¿Porque te abates alma mía y te turbas? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez.  ¡EL es la Salvación de mi ser, y mi Dios! Salmo 42:11 En gran manera me gozaré en el SEÑOR. Mi alma se alegrará en el SEÑOR y se deleitará en Su Salvación. Salmo 35:9  Alma mía, ama al SEÑOR, Tu Libertador, no olvides que estabas encadenada, cautiva y EL te hizo verdaderamente libre. Alma mía bendice al SEÑOR porque el Sana todas tus dolencias espirituales, no te olvides alma mía, que estabas herida por el rechazo, el abandono,la soledad, el maltrato. Pero, El SEÑOR, tu Pastor te tomo con ternura en Sus brazos, sano todas tus heridas, te guía, te da descanso, te pastorea en pastos delicados,y junto a aguas de reposo. Alma mía, bendice a tu SEÑOR, no  te olvides que estas libre de opresión y de temor, porque no se acercará a ti. Isaías 54:14 Bendice al SEÑOR, alma mía, porque No volverán a llamarte «Abandonada»,ni te dirán «Destruida», sino que tu nombre será «Mi predilecta», «Esposa mía». Te llamarán « pueblo santo» y « pueblo redimido por el SEÑOR». Isaías 62:4-12   Alma mía bendice al SEÑOR, y NO olvides ninguno de sus beneficios, EL es quien te corona de favores y misericordias. EL Renueva tus fuerzas como a las águilas.
             
Alma mía, bendice y a Tu SEÑOR, entra por Sus puertas con Acciones de Gracias, por Sus atrios con alabanzas. Recuerda que EL SEÑOR dice: El que ofrece sacrificio de Acción de Gracias me honra. Salmo 50:23. Alma mía, da Gracias a Dios por Todos Sus beneficios, y tendrás en el altar interior de tu corazón, un incensario lleno de brasas de fuego de amor por el SEÑOR, tu Esposo Divino. Entonces, te será revelado el canto de la esposa y rebosante de gozo dirás: Mi Amado(Cristo, mi Salvador) es para mi y yo soy para mi Amado. Cant.2:16.  Alma mía ama profundamente a Cristo, tu Salvador, únete a EL y serás un Espíritu con EL, y habrás encontrado el tesoro mas precioso e incomparable sobre esta tierra, que nada ni nadie podrá quitarte. Vivirás la Paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento. Y el perfume de Su fragancia de vida eterna esparcirás a donde vayas y con quien tengas contacto. Alma mía haz memoria y medita cada día en lo que EL SEÑOR hizo por ti en la Cruz, pide que te revele esa Salvación Tan Grande que te ha dado por Su amor y por Su gracia, piensa en que EL murió por tus pecados, resucito para justificarte, esta a la Diestra de Dios intercediendo por ti. ” La esposa observa al divino Salvador con la corona de espinas; al Único del Padre, cargado con la cruz; cubierto de llagas y salivazos, al SEÑOR de la majestad; al autor de la vida y de la gloria, traspasado con clavos, lleno de oprobios y dando la vida por sus amigos. Al contemplar este cuadro, se le clava en lo más hondo de su alma el dardo del amor y exclama:¡Desfallezco de amor! Cantares 2:5 Bernardo de Claraval
             
Si, alma mía bendice al SEÑOR, tienes muchos motivos para rendirte en adoración y alabanzas a EL. Nunca, nunca, alma mía te alejes de tu Salvador y SEÑOR, Jesucristo, pase lo que pase, venga lo que venga, en medio del desierto y de la adversidad, siempre di: ¿Quien me podrá separar del AMOR DE CRISTO? Ni muerte ni vida, ni ángeles, ni principados ni lo presente ni lo futuro, ni poderes, ni altura, ni abismos, ni ninguna otra cosa creada será capaz de separarme de este Amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor Nuestro. Rom.8:35-38-39 Sí, alma mía ama mucho a Cristo, tu SEÑOR y Salvador, Esposo Celestial, porque solo así el Fuego se mantendrá encendido en el altar; no se apagará, sino que el sacerdote quemará leña(del amor a Dios) en él todas las mañanas…. Levitico 6:12 ” Entrad por sus puertas con Acción de Gracias.” La Gratitud a Dios Abre la puerta al altar y al deseo de Orar. Meditar y dar gracias por los beneficios divinos es una chispa que aviva y enciende la llama del amor a Dios. La Gratitud a Dios por Su hijo, mediante el cual fuimos justificados, redimidos, santificados, y salvados, despierta el deseo de servir a Dios. La ingratitud, es un viento abrasador que seca el arroyo de la misericordia divina, la fuente de la clemencia y la corriente de Su gracia.” Bernardo de Claraval
             
” El Fuego para ser conservado debe ser alimentado con leña, así es necesario alimentar el fuego del amor a Dios, para conservarse en esta vida donde somos extranjeros y peregrinos, la leña con la cual se enciende es la Meditación en los beneficios de Dios,Su bondad, Su misericordia, Sus atributos. La meditación de la vida de Cristo, su justificación, santificación y redención, 1Cor.1:30 En Su Gracia por la cual fuimos salvos, Efesios 2:8 La Gratitud en cualquier ocasión, el afecto por las cosas Divinas, el deseo por todo aquello que se refiere a la Oración y a la contemplación, lo cual es una habilidad y un don celestial. Porque cada una de estas cosas bien consideradas es como un tizón que aviva y enciende nuestros corazones con el fuego de amor hacia a Dios. Ardía mi corazón dentro de mí; en mi meditación se encendió un fuego…Salmo 39:3 Por lo cual, nos conviene alimentar el fuego continuamente con este leño, porque así no se desvanecerá la llama Divina, como lo figuró Dios cuando dijo:  El fuego del altar(del corazón del justo) se mantendrá encendido sobre el altar; no se apagará, sino que el sacerdote quemará leña en él todas las mañanas. Levitico 6:12″ Luis de Granada 
             
.- ORACIÓN DEL AMOR A DIOS: “Es, pues, necesario que siempre estemos unidos a Ti, SEÑOR, para que con el auxilio de tu Gracia podamos vivir según las leyes de la piedad, de la santidad y de la justicia. Si el peso de nuestra fragilidad nos arrastra hacia las cosas de la tierra, tu gracia nos eleva hacia las del cielo, adonde somos llevados por el Fuego de tu Amor. Nos enardecemos, y subimos. Nos elevamos al cielo por el movimiento de nuestro corazón, cantando el cantar de los cantares. Ardemos con tu Fuego, que es un Fuego Divino, y así subimos hacia ti. ¿Y hacia dónde subimos?, hacia la Sión celestial, porque me alegré mucho cuando me dijeron: A la casa del SEÑOR iremos. Allí nos colocará tu voluntad benigna, de modo que únicamente queramos habitar allí para siempre….
             
Sobre Todas las cosas, dame, SEÑOR, Tu Gracia, para que te Ame con toda mi alma, con todas mis fuerzas y con todo mi corazón, así como tú lo mandas. 
¡Oh SEÑOR, eres toda mi esperanza, toda mi gloria, todo mi refugio y alegría! ¡Oh, el más Amado de los amados! ¡Oh, Esposo maravilloso, Esposo apacible, Esposo afable! ¡Oh, dulzura de mi corazón! ¡Oh, vida de mi alma y descanso alegre de mi espíritu! ¡Oh, hermoso y claro día de la eternidad, serena luz de mi alma, y paraíso de mi corazón! ¡Oh, amable principio mío y suma suficiencia mía! Prepara y ordena, SEÑOR y Dios mío, una agradable morada para Ti dentro de mí, para que, según la promesa de tu Santa Palabra, vengas a mí y hagas morada en mí. Destruye en mí Todo lo que desagrada a tus ojos y hazme un hombre conforme a tu corazón. Hiere, SEÑOR, lo más íntimo de mi alma con las saetas de tu amor, y embriagala con el vino de tu perfecto amor. ¡Oh! ¿Cuándo será esto? ¿Cuándo te agradaré en todas las cosas? ¿Cuándo ninguna cosa fuera de ti vivirá en mí? ¿Cuándo ardientemente te amaré?¿Cuándo me abrasará toda la llama de tu amor? ¿Cuándo estaré todo derretido y traspasado con tu eficaz ternura? ¿Cuándo revelarás a este pobre que clama, el hermoso Reino tuyo que está dentro de mí, el cual eres Tú con Todas tus riquezas? ¿Cuándo escondido y confiado en Ti, serán ahuyentados todos mis temores? ¿Cuándo, quitados Todos los impedimentos y estorbos, me harás un espíritu contigo, para que nunca mas me pueda apartar de Ti? ¡Enséñame, enderézame y ayúdame, SEÑOR, en todo! Por la grandeza de tu infinito poder, asienta y confirma mi memoria en ti con santos y devotos pensamientos ¡Oh SEÑOR, por la eterna sabiduría tuya, clarifica mi entendimiento y adórnalo con el conocimiento de la suma verdad y de mi extremada vileza! ¡ por tu incomprensible bondad, traspasa en mí toda tu voluntad y enciéndela con un tan grande fuego de amor, que ningunas aguas la puedan apagar! ¡Oh único Dios mío, y todo mi bien! ¡Oh si pudiese yo alabarte y amarte como te alaban y aman todos los ángeles! Tu que eres mi Creador, Tu que abrasas los cielos y la tierra con Tu amor, no desampares este pobre corazón, sino puríficalo como los labios de Isaías de todos sus pecados y quemado con la llama de Tu ardiente amor, solo a Ti SEÑOR ame, solo a Ti busque, solo en Ti repose y more en Ti por siempre! ¡Oh mi único Dios y todo mi bien! ¡Si pudiese yo alabarte y amarte como te mereces!…Tarde te conocí bondad infinita, tarde te ame, hermosura tan antigua y tan nueva. Triste del tiempo que no te amé, triste de mí, pues no te conocía. Ciego de mí, que no te veía. Estabas dentro de mí y yo iba a buscarte por fuera. Pues aunque te hallé tarde, no permitas, SEÑOR, por tu divina misericordia, que jamás te deje. ¡Oh, Amado, Amado de mi alma! ¡Oh dulzura, de mi corazón! ¡ Escúchame, SEÑOR, no por mis merecimientos, sino por tu infinita bondad! Enséñame, ilumíname, endereza mis pasos y ayúdame en Todas las cosas para que ninguna cosa haga ni diga, sino la que fuere a tus ojos agradable. ¡Oh Dios mío, Amado mío, bien de mi alma! ¡Oh dulce amor mío! ¡Oh deleite mío grande! ¡Oh fortaleza mía, protégeme; luz mía, guíame!… AMEN.” Agustin de Hipona
             
Ir a este enlace para ver: • El Leño: Anhelo por la Oración estará encendido en el altar Ir a este enlace para ver: • El Leño de la Palabra de Dios estará encendido en el altar  

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