{"id":38,"date":"2016-05-05T16:15:44","date_gmt":"2016-05-05T16:15:44","guid":{"rendered":"http:\/\/192.155.192.186\/~minister\/?p=38"},"modified":"2016-07-11T17:12:13","modified_gmt":"2016-07-11T17:12:13","slug":"un-gigante-llamado-desesperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/?p=38","title":{"rendered":"\u25cf UN GIGANTE LLAMADO &#8220;DESESPERACI\u00d3N&#8221;"},"content":{"rendered":"<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\"><em>Este mensaje fue tomado del Libro el Progreso del Peregrino de Jhon Bunyan. Narra lo que puede hacer en un cristiano el Gigante de la Desesperaci\u00f3n, que lleva al temor y a la Duda. Y como logran escapar con oracion y reclamando las promesas de la Palabra de Dios los personajes Esperanza y Cristiano(nos representa a ti y a mi).\nComentarios sobre el Libro y el Autor:En opini\u00f3n de muchos cr\u00edticos y pensadores, la alegor\u00eda de Bunyan es el libro religioso m\u00e1s grande que se ha escrito en el mundo despu\u00e9s de la Biblia, en la cual encontr\u00f3 el autor ingl\u00e9s la inspiraci\u00f3n que gui\u00f3 su pluma. Como libro de edificaci\u00f3n espiritual EL PEREGRINO contiene un caudal de ense\u00f1anzas y est\u00edmulos que lo hace de inestimable valor para cuantos han emprendido la carrera celeste. Como literatura, pocos pueden igualarle en la sencillez y naturalidad del estilo, en el inter\u00e9s de su argumento y en la admirable descripci\u00f3n de personajes, arrancados a la viviente realidad.<\/em><\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"center\"><span class=\"Estilo77\">UN GIGANTE LLAMADO &#8220;DESESPERACI\u00d3N&#8221;<\/span>\nPor: John Bunyan<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Cristiano y Esperanza, vi\u00e9ndose rodeados de consuelos y de paz, caen en negligencia, y tomando una senda extraviada son presa del Gigante Desesperaci\u00f3n; pero invocan al Se\u00f1or, y son librados por la llave de las promesas.\nTen\u00eda el Gigante Desesperaci\u00f3n una esposa, llamada Desconfianza, a la cual, cuando se hubieron acostado, dio cuenta de c\u00f3mo hab\u00eda cogido dos prisioneros y los hab\u00eda arrojado en su calabozo por haber violado sus campos, pregunt\u00e1ndole despu\u00e9s su opini\u00f3n sobre lo que deber\u00eda hacerse con ellos. Desconfianza, habi\u00e9ndose enterado de qui\u00e9nes eran, de d\u00f3nde ven\u00edan y adonde iban, le aconsej\u00f3 que a la ma\u00f1ana siguiente los apalease sin misericordia.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Luego, pues, que se hubo levantado, se provey\u00f3 de un terrible garrote de manzano silvestre y baj\u00f3 al calabozo. Los injuri\u00f3 primero, trat\u00e1ndolos como a perros, aunque nada malo le contestaron, y luego cay\u00f3 sobre ellos, apale\u00e1ndolos de tal manera, que no se pod\u00edan mover, ni aun volverse en el suelo de un lado a otro. Hecho esto se retir\u00f3, dej\u00e1ndolos abandonados en su miseria y llorando su desgracia; as\u00ed que todo aquel d\u00eda lo pasaron solos en sollozos y amargas lamentaciones.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">La noche siguiente, hablando Desconfianza con su marido sobre ellos, y enterada de que viv\u00edan a\u00fan, dijo que deb\u00eda aconsejarles que pusiesen fin a su existencia. Venida, pues, la ma\u00f1ana, entr\u00f3 a ellos de una manera brusca, como el d\u00eda anterior, y notando que sufr\u00edan mucho por los golpes que les hab\u00eda dado, les dijo: \u201dPuesto que no hab\u00e9is de salir de este lugar, lo mejor que pod\u00e9is hacer es poner fin a vuestra vida, sea con cuchillo, con una cuerda o con veneno; porque, \u00bfc\u00f3mo hab\u00e9is de elegir una vida tan llena de amargura? Pero ellos le instaban a que les dejase marchar. Entonces \u00e9l los mir\u00f3 tan fieramente y con tanto \u00edmpetu cay\u00f3 sobre ellos, que seguramente los hubiera quitado de en medio, a no haberle acometido uno de los muchos accidentes que le daban en el buen tiempo, y que en aquel entonces le priv\u00f3 del uso de sus manos, oblig\u00e1ndole a retirarse y dejarlos solos pensando sobre lo que podr\u00edan hacer.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Entonces se pusieron a discurrir si ser\u00eda mejor seguir el consejo del Gigante, teniendo con este motivo el siguiente di\u00e1logo.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">CRISTIANO\u201d Hermano, \u00bfqu\u00e9 vamos a hacer? La vida que llevamos es miserable; por mi parte, no s\u00e9 si es mejor vivir as\u00ed o morir desde luego; mi alma tiene por mejor el ahogamiento que la vida, y el sepulcro me ser\u00eda m\u00e1s agradable que este calabozo. \u00bfVamos a tomar el consejo del Gigante?<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">ESPERANZA\u201d Es verdad que nuestra condici\u00f3n actual es terrible, y la muerte me ser\u00eda mucho m\u00e1s grata si as\u00ed hemos de estar para siempre; sin embargo, consideremos que el Se\u00f1or del pa\u00eds adonde nos dirigimos ha dicho &#8220;no matar\u00e1s&#8221;; y si se nos hace esta prohibici\u00f3n con respecto a otros, mucho m\u00e1s debe hac\u00e9rsenos con respecto a nosotros mismos. Adem\u00e1s, el que mata a otro no mata m\u00e1s que su cuerpo; pero el que se mata a s\u00ed mismo, mata el cuerpo y el alma a una; y sobre todo, hablas de descanso en el sepulcro; \u00bfpero acaso has olvidado adonde van ciertamente los que matan? Porque &#8220;ning\u00fan asesino tiene vida eterna&#8221;. Consideremos, adem\u00e1s, que no est\u00e1 toda la ley en manos de este Gigante; hay otros, seg\u00fan entiendo, que, como nosotros, han sido cogidos por \u00e9l, y, sin embargo, han escapado de sus manos; \u00bfqui\u00e9n sabe si ese Dios que ha hecho el mundo har\u00e1 que muera ese Gigante Desesperaci\u00f3n, o que un d\u00eda u otro se olvide echar el cerrojo, o que tenga pronto otro de sus accidentes estando aqu\u00ed y pierda el uso de sus pies? Si tal aconteciese otra vez, estoy resuelto a obrar con energ\u00eda y hacer lo posible por escaparme de sus manos; he sido un tonto en no haberlo procurado antes; pero tengamos paciencia y suframos un poco m\u00e1s; vendr\u00e1 la hora en que se nos dar\u00e1 una feliz libertad; no seamos nuestros propios asesinos\u201d Con tales palabras consigui\u00f3 Esperanza por entonces moderar el \u00e1nimo de su hermano, y as\u00ed siguieron juntos en las tinieblas todo aquel d\u00eda, en su triste y dolorosa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Hacia la ca\u00edda de la tarde volvi\u00f3 a bajar el Gigante al calabozo para ver si sus prisioneros hab\u00edan tomado su consejo; pero encontr\u00f3 que no hab\u00edan muerto, aunque tampoco se pod\u00eda decir que ten\u00edan mucha vida, porque ya por falta de alimentaci\u00f3n, ya por las heridas que hab\u00edan recibido en el apaleamiento, apenas pod\u00edan respirar. Al verlos, pues, vivos, se puso muy furioso, y les dijo que, habiendo desechado su consejo, m\u00e1s les valiera no haber nacido.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Mucho les hicieron temblar estas palabras, y me parec\u00eda que Cristiano desmayaba; pero volviendo un poco en s\u00ed, pusi\u00e9ronse de nuevo a discurrir sobre el consejo que les hab\u00eda dado el Gigante.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Cristiano se mostr\u00f3 inclinado a seguirlo; pero Esperanza le dijo de nuevo:<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">ESPERANZA\u201d Hermano m\u00edo: \u00bfhas olvidado el valor que hasta ahora tuviste en otras ocasiones? No pudo aplastarte Apolly\u00f3n, ni tampoco todo lo que o\u00edste, viste y sentiste en el valle de la Sombra-de -muerte. \u00bfCu\u00e1ntas penalidades, terrores y sustos no has pasado ya? \u00bfY ahora no hay en ti m\u00e1s que temores? Me ves a m\u00ed en el calabozo contigo, a m\u00ed, un hombre por naturaleza mucho m\u00e1s d\u00e9bil que t\u00fa. Tambi\u00e9n a m\u00ed me ha herido este Gigante cual a ti, y me ha privado del pan y del agua, y como t\u00fa vengo lamentando la falta de luz. Pero ejercitemos un poco m\u00e1s la paciencia; acu\u00e9rdate del valor que mostraste en la feria de Vanidad, y que no te atemorizaron ni las cadenas, ni la c\u00e1rcel, ni la perspectiva de una muerte sangrienta; por tanto (al menos para evitar la verg\u00fcenza que nunca debe caer sobre un cristiano), soportemos esto con paciencia lo mejor que nos sea posible.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">As\u00ed pas\u00f3 otro d\u00eda, y vino de nuevo la noche, y la esposa del Gigante volvi\u00f3 a preguntarle sobre el estado de sus prisioneros, y si hab\u00edan tomado o no su consejo. El Gigante le contest\u00f3: \u201dSon unos villanos de br\u00edo, que prefieren sufrir toda clase de penalidades a darse la muerte\u00e2\u20ac\u201d. Entonces ella le replic\u00f3:\u201dS\u00e1calos, pues, ma\u00f1ana al patio del castillo y ens\u00e9\u00f1ales all\u00ed los huesos y calaveras de los que ya has despedazado, y hazles creer que antes de una semana los desgarrar\u00e1s, como has hecho con sus compa\u00f1eros.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">As\u00ed lo hizo: a la ma\u00f1ana siguiente los visit\u00f3 y los sac\u00f3 al patio del castillo, y les mostr\u00f3 lo que su mujer le hab\u00eda indicado. A Estos\u201dles dijo\u201deran peregrinos como vosotros; violaron mis terrenos, como vosotros hab\u00e9is hecho, y cuando tuve por conveniente los despedac\u00e9, como har\u00e9 con vosotros dentro de pocos d\u00edas. Andad, volveos otra vez a vuestra prisi\u00f3n\u00e2\u20ac\u201d. Y fue d\u00e1ndoles azotes hasta la misma puerta. All\u00ed siguieron los infelices todo el d\u00eda del s\u00e1bado, en circunstancias tan lastimosas como antes. Vino la noche, y reanudaron su discurso el Gigante y su esposa, extra\u00f1\u00e1ndose mucho de que ni por azotes ni por consejos pudiesen acabar con ellos; y dice entonces la mujer: \u201dMe temo que se alientan con la esperanza de que vendr\u00e1 alguno para librarlos, o que tendr\u00e1n consigo alguna llave falsa con la cual esperan poder escapar. \u201dYo los registrar\u00e9 por la ma\u00f1ana\u201ddijo el Gigante.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Ya era cerca de media noche del s\u00e1bado cuando empezaron nuestros peregrinos a orar, continuando en su oraci\u00f3n casi hasta (romper el alba).<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Momentos antes de amanecer, el bueno de Cristiano prorrumpi\u00f3 como despavorido en estas fervientes palabras: \u00a1Qu\u00e9 tonto y necio soy en quedarme en mi calabozo hediondo, cuando tan bien pudiera estar pase\u00e1ndome en libertad! Tengo en mi seno una llave, llamada Promesa, que estoy persuadido podr\u00e1 abrir todas y cada una de las cerraduras del castillo de la Duda.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">\u00bfDe veras? dijo Esperanza\u201d. Estas son buenas noticias, hermano; s\u00e1cala de tu seno y probaremos.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Cristiano sac\u00f3 su llave, la aplic\u00f3 a la puerta del calabozo, y a la media vuelta la cerradura cedi\u00f3, y la puerta se abri\u00f3 de par en par y con la mayor facilidad, y Cristiano y Esperanza salieron. Llegaron a la puerta exterior que daba al patio del castillo, y \u00e9sta cedi\u00f3 con la misma facilidad. Dirigi\u00e9ronse a la puerta de hierro que cerraba toda la fortaleza, y aunque all\u00ed la cerradura era terriblemente fuerte y dif\u00edcil, con todo, la llave sirvi\u00f3 para abrirla. Empujaron la puerta para escapar a toda prisa; pero esta puerta, al abrirse rechin\u00f3 tanto, que despert\u00f3 al Gigante Desesperaci\u00f3n, el cual se levant\u00f3 con toda prisa para perseguir a sus prisioneros; mas en esto le faltaron sus piernas, porque le acometi\u00f3 uno de sus accidentes que le imposibilit\u00f3 de todo punto para ir en su persecuci\u00f3n. Entonas ellos corrieron, llegando otra vez al camino real, libres de todo miedo, pues ya estaban fuera de la jurisdicci\u00f3n del gigante.<\/p>\n<p class=\"Estilo76\" align=\"justify\">Habiendo, pues, rebasado los escalones, principiaron a discurrir entre s\u00ed sobre lo que podr\u00edan hacer en ellos para prevenir que los que vinieran detr\u00e1s no cayesen tambi\u00e9n en manos del Gigante; as\u00ed acordaron erigir all\u00ed una columna y grabar en lo alto de ella estas palabras: &#8220;Estos escalones conducen al castillo de la Duda , cuyo due\u00f1o es el Gigante Desesperaci\u00f3n, que menosprecia al Rey del Pa\u00eds Celestial y busca destruir sus santos peregrinos.&#8221; Con esto, muchos que llegaron a este punto en los tiempos sucesivos, ve\u00edan el letrero y evitaban el peligro. Hecho esto, cantaron como sigue:<\/p>\n<p class=\"Estilo78\">&#8220;Por dejar nuestra senda hemos sabido<\/p>\n<p class=\"Estilo78\">Lo que es pisar terreno prohibido.<\/p>\n<p class=\"Estilo78\">Cuide de no salir de su sendero<\/p>\n<p class=\"Estilo78\">El que no quiera verse prisionero<\/p>\n<p class=\"Estilo78\">Del Gigante cruel, que vive en guerra<\/p>\n<p class=\"Estilo78\">Con Dios, y al peregrino extraviado<\/p>\n<p class=\"Estilo78\">En el Castillo de la Duda encierra<\/p>\n<p class=\"Estilo78\">Por verle para siempre desgraciado.&#8221;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este mensaje fue tomado del Libro el Progreso del Peregrino de Jhon Bunyan. Narra lo que puede hacer en un cristiano el Gigante de la Desesperaci\u00f3n, que lleva al temor y a la Duda. Y como logran escapar con oracion y reclamando las promesas de la Palabra de Dios los personajes Esperanza y Cristiano(nos representa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[77],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=38"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1460,"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38\/revisions\/1460"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=38"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=38"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ministeriorestitucion.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=38"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}